Son una pesadilla recurrente.
Estoy recordando de a poco, por qué. No
hay aire natural. En pediatría las ventanas están selladas previendo algún niño
muy intrépido o madre descuidada. O sea que no circula aire. Si hay algo
imprescindible para mi es justamente , aire natural. Antes de dormir, ya sea medianoche
, madrugada o ya de día no importa, salgo al jardín o abro una ventana .Inspiro
muy profundo varias veces. Miro si hay luna o si se ve la cruz del sur. Escucho
el sonido de las hojas que bailan con el viento, o los grillos o algún pájaro
despistado que canta en verano a medianoche. Nada de eso puedo hacer acá.
Se me seca la piel, los labios, los ojos. Cuando decido salir a tomar aire con
la excusa de buscar una gaseosa, un té apenas tibio, cafés que no tomo o tickets para el wifi,
regreso enseguida apabullada. Tal vez debería caminar sin mirar y sin escuchar… Una
señora llorando en la cafetería. Un señor mayor contándole a otro no tan mayor
que no sé quién tuvo un infarto. Muchas personas con rostros notoriamente
preocupados y ojos enrojecidos. Muchas preguntas me sorprenden con insistencia.
¿Cómo de repente mi escenario, mi vista cotidiana cambió tanto? ¿Yo también
tendré ese aspecto sombrío y desconsolado? ¿Se puede caminar sin mirar y sin
escuchar? ¿Puede una persona bañarse en apatía y bloquear las emociones, la
sensibilidad?¿Será necesario para las personas que tienen que venir a diario?
Como un instinto de supervivencia. Entonces regreso y prefiero la falta de aire
y el encierro de la habitación. O el living del piso durante la noche cuando ya
no hay nadie. Para por lo menos escribir esto y tratar de mantener algo de mi mundo. De
emociones, de sensibilidad , de magia y de arte. Nada de eso encuentro en este
lugar. Pero el bebé que llora todo el
tiempo me recuerda que estoy acá todavía, donde no quiero estar. Y que mañana
cuando salga y vuelva le voy a traer un osito musical, esos que se ponen en las
cunas. Para que escuche algún sonido bello. Ya que se escucha mucho llanto y
tos pero ninguna palabra de consuelo ni de amor de su mamá.
jueves, 12 de mayo de 2016
miércoles, 11 de mayo de 2016
Vacio
Sin emociones. Sin sentimientos. Noches
de silencio sin sueño. Tanta apatía apabulla y ya casi desespera. Tanta tibieza
ensombrece. Busco algo que me sacuda. Un impacto energético. Algo que me provoque alguna emoción que me haga vibrar el alma pero no encuentro nada . Estoy
entendiendo a la gente que busca todo el tiempo emociones fuertes. Y
hasta usan para ello sustancias embriagadoras del espíritu. Es que están muertos en vida. Yo nunca necesité las emociones fuertes hasta ahora. Dicen
que es un estado de angustia constante. Yo no sé que es, pero incomoda y ya
casi desespera. Quiero algo que me traiga a la vida de nuevo. Y vuelva a sentir ganas de algo. Vuelva a sentir. De
raíz. De verdad. De vida. De resurrección. De sueños. De amor. De pasión. De
fuego sagrado. De lo que sea. Algo. Busco en un libro. En un poema. En una
canción. En un ser humano. Pero nada me vuelve a conectar conmigo. Nada me
resulta ni me trae de vuelta. Ya no sé donde más buscar.
miércoles, 4 de mayo de 2016
¿Extinción?
Cambió algo y cambió todo. No sé bien qué fue, si una decisión o un descuido. El fuego parece ya no ser el
mismo. Con asombro. ¿Con pena o alivio? Su fuerza ya no es igual. Solo de a ratos parecía
que quería brillar, pero no. Casi está apagado aunque tenía todo para arder. ¿ Puede
haber sido imaginado o soñado? Lo cierto
es que ya no hay rastros. Qué desperdicio. Qué triste haber dejado morir una fuerza así. Algo tan bello. Potente. Inspirador. Podría aparecer en sueños un ratito, para recordar
como era. Que hable de amor y otros milagros. Que vuelva a traer luz y magia. Que sacuda los sueños nuevos ya instalados.... ¿ Aunque para qué cambiarlos? ¿ Para qué reavivar algo que no quiere ser? Hasta el fuego más intenso y original se puede
apagar si no es deseado. Y solo dejar un hermoso recuerdo en el corazón.
domingo, 1 de mayo de 2016
Suscribirse a:
Entradas (Atom)