jueves, 27 de agosto de 2015
En luna llena
Aumentan la creatividad y la
alegría. La ternura y el deseo. Los sentidos están más abiertos y receptivos. Conmueven y agitan . Las estrellas son fulgorosas y
titilan seguras. A veces, como en una lluvia. Y otras solo una, rápida y
fugaz que nos hace pedir tres deseos. Los temblores de amor son más intensos.
Estremecen a las crisálidas y el momento suena a eternidad. La Madre de los Pozos,
que siempre espera paciente, ayuda a los enamorados que se acercan entre
sí. Por un tiempo los deja ver en el Libro de la Vida. Así, los ayuda a hilar
un destino luminoso y sereno. En estos días, la luna envuelve todo con
una capa plateada y la energía es fuerte, estable y refulgente. Los
romances son impetuosos. Aunque irreflexivos, desintoxica su lucidez y su
entendimiento. Las sonrisas mueven y animan las sensaciones de una noche
prolongada. Las caricias se endulzan . Y vibran de quererse tanto.
martes, 25 de agosto de 2015
La nena que no está
Era alegre y bien dispuesta. Le gustaba jugar
a los videojuegos con el hermano y los amigos, pero ella tenía los de Kitty. Disfrutaba de casi todos los
planes divertidos que le proponían. La escuché decir que le gustaban
los tostados con doble jamón y doble queso y los licuados. Otro día, la torta de
chocolate con esencia de almendras. Cuando se aburría de los juegos con los
varones, le gustaba mirar cómo se borda una muñeca. Y todo decía qué
lindo o no te preocupes , estoy bien. La última vez que fue a un cumpleaños,
ante la pregunta de “¿dulce sí, salado no?”, la mamá contestó que cualquier cosa, que a esa altura
comiera cualquier cosa , lo que ella quisiera. Se internaba cada tanto y era
costumbre para todos. Estaba unos días y volvía al colegio. Ella decía que se iba de spa, le gustaba
bromear con eso. Los sábados ,entre videollamadas con los amigos, se iba de
compras con la mamá. En su última internación, nadie se había dado cuenta de
que no habría otra. Hasta la tarde del 25 de agosto. Todos sus amigos la
querían y la cuidaban . Uno de ellos recorría las aulas del colegio acarreando fieles para
hacer cadenas de oración en la capilla. Hacía listas para ver a
quien le tocaba ir ese día. Y se indignaba si alguno llegaba a hablar en vez de
rezar. Hasta no hace mucho, tenía la foto de ella como cubre pantalla en el celular y en la
computadora. Todos los meses de agosto, cuenta cuantas semanas faltan y cuantos días para
el 25. Siempre dice lo mismo, que ella era la única que le compraba la
chocolatada que a él le gustaba.
El día más triste
Un 25 de agosto la iglesia del
Huerto de los Olivos se convirtió en un velorio. El viejo campanario no sonó. Las piedras de las calles aledañas que son muchas, se veían apenas de un gris pálido. Es difícil explicar la muerte. ¿Cómo hacerlo para una niña? ¿Cómo
los cimientos resistieron tanta pena? Compañeros de clase y amigos de doce años de
edad. Un colegio cerrado por duelo. Las maestras, que estaban
más apartadas. Las mamás en los bancos del medio. En las primeras filas
, nenes y nenas mirando el suelo. Con prudencia y pena se
abrazaban, consolándose entre ellos. ¿Cómo se puede explicar lo que
ni una entiende? ¿Cómo encontrar palabras que no existen? No están
inventadas. No para estas cosas. Cuando la mamá más apesadumbrada entró, se hizo silencio. Avanzó por la nave central sola, adelante de los
que la venían acompañando. Caminó segura y firme. Los allí presentes se
levantaron como cuando entra el sacerdote o una novia. El respeto y la
admiración impregnaron todo. El día más triste ninguno de los que estuvo ahí lo ha olvidado.
lunes, 24 de agosto de 2015
domingo, 23 de agosto de 2015
Evolución
El canto de las ranas es
incomprensible para el oído humano. Tienen una amplia variedad de registros. Se
cree que es debido a su condición anfibia. Son muy sensibles a los ruidos
fuertes. Sobre todo a los metálicos y más por la mañana. Saltan todo el tiempo .
De la espuma incandescente nocturna de las olas, a la orilla de la playa y de una reflexión a la otra . Algunas
desarrollan talentos, ocultos para la mayoría de las personas. Si bien se han
ido adaptando y evolucionando, hay muchas especies que se están extinguiendo. No
pueden vivir en un mar salado. No respiran. Si sobrevive alguna, es que ha
desarrollado una particular obstinación para algunas cosas y una paciente
flexibilidad en otras. Esto les templa el carácter. Aunque pueden parecer
indefensas a simple vista, tienen ideas y convicciones muy arraigadas. De modo
que cuando una de esta especie decide algo con tranquilidad y luego de mucha
meditación, no hay nada que la pueda convencer de lo contrario. Ni una estufa a
leña o un vestidor de tres metros cuadrados. Ni aumentar la descendencia o unas
vacaciones en Surrey.
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