jueves, 27 de agosto de 2015

En luna llena



Aumentan la creatividad y la alegría. La ternura y el deseo. Los sentidos están más abiertos y receptivos. Conmueven y agitan . Las estrellas son fulgorosas y titilan seguras.  A veces, como en una lluvia. Y otras solo una, rápida y fugaz que nos hace pedir tres deseos. Los temblores de amor son más intensos. Estremecen a las crisálidas y el momento suena a eternidad. La Madre de los Pozos, que siempre espera paciente, ayuda a los enamorados que se acercan entre sí. Por un tiempo los deja ver en el Libro de la Vida.  Así, los ayuda a hilar un destino luminoso y sereno. En estos días, la luna envuelve todo con una capa plateada y la energía es fuerte, estable y refulgente. Los romances son impetuosos. Aunque irreflexivos, desintoxica su lucidez y su entendimiento. Las sonrisas mueven y animan las sensaciones de una noche prolongada. Las caricias se endulzan . Y vibran de quererse tanto.

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