domingo, 2 de abril de 2017

Un matrimonio




Es más que una libreta de familia a la que se le irán sumando los hijos concebidos. Es una convicción, un ánimo de permanecer. Una apuesta de vida a largo plazo. En la que ella le irá a alcanzar las pantuflas a él cuando su cabello se haya puesto gris por el innegable paso del tiempo, sólo para consentirlo. Y le podrá leer con voz suave y pausada cuando la vista sea escasa y forzada. Y en la misma visión ella tendrá incontables noches de abrazos para dormir. De esos que sacan el miedo y arropan. De constelaciones enteras vistas sin siquiera abrir los ojos. De conversaciones que aclararon el espíritu, sustituyendo inquietudes espinosas por serenidad y luz.

Un hogar. El lugar preciso donde aclarar confusiones para poder enfrentar el mundo con alegría y fortaleza. Un refugio de paz para sanearse. Para incrementar el fuego y luz internas. Curar los dolores, porque siempre queda alguno. 

Tiempo para  disfrutar de la propia libertad y potenciarla al compartirla con quien se elige. Un bien que hace bien, que mejora. Sorprende. Saca de las rutinas. De las aburridas y monótonas seguridades de la ropa que uso o el auto que conduzco. O la linda casa en la que vivo. Esas tranquilidades redundantes, pero que quitan riqueza vital. Da otras seguridades del alma, inamovibles. Aunque se viva en un rancho. Hace pensar y crecer todos los días. Aunque suene fatigoso, porque es fácil vivir sin pensar, como autómata, sin decidir. Pero en realidad, que el amor cuestione y haga pensar es como un bálsamo. Aparecen las respuestas inesperadas a las preguntas que ni siquiera se animaron a asomar. Alivia.

 Dos individualidades que acuerdan vivir juntas en libertad, sin sentido de posesión. Entonces no existe el miedo a perder. Si no tengo, no pierdo. Forman además un espacio en común. El amor es un acto de devoción a otra persona: es un abandono total. Es darse y dejarse ir. Sin especulaciones ni controles. Cuando uno ama, es sencillo. No se puede olvidar durante el día a esa persona. Y las sensaciones del mutuo amor son la extensión de una gran pasión,  haciéndolas  de una extremada realización y expresión.



El diccionario de la Real Academia sin embargo no dice nada de esto.  Apenas “unión de hombre y mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales”.

martes, 14 de marzo de 2017

Time After Time - Boyce Avenue

Anfítrita



Teniéndolo  todo y más de lo que hubiera soñado, se dio cuenta de que no tenía nada. Quiso dejar espacio para que su brillo y su frescura volvieran a aparecer. Entre susurros de miedo sin nombre, huyó justo antes de su boda con Poseidón. Los silencios le hablaron y su corazón quedó embriagado de libertad. Sus dones y su belleza se habían  tornado obsoletos. Ya no le interesaban ni podía nadar en ellos. Como si fuera otra ninfa, pero no de su mar. Quiso dejar espacio para el misterio alejándose del desgano, la seguridad y la comodidad que le daba ser la esposa del dios griego del mar.  Los espacios vacíos suelen ser necesarios para permitirse ser lo que uno es. Dejó de llenarse con cosas que creía que necesitaba. Que le quitaban paz, aunque nadie lo notara.  Ni siquiera Poseidón.

Pero fue traída de vuelta por un delfín. Entonces aceptó sin comprender, sin esperar y sin especular. Cambiaron sus enfoques y  prioridades. A qué le dedicaba su tiempo y de qué manera.

Anfítrita viaja sobre las olas como Señora de los Mares, montada en una carroza. El delfín fue condecorado en el cielo en forma de constelación