| Tristán e Isolda |
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jueves, 27 de abril de 2017
Tablero de inspiración
domingo, 17 de julio de 2016
Más vida. Más
El aburrimiento nunca fue una
opción para mi. Casi tres semanas en cama y la energía casi en reserva, pueden
llegar a nublar el espíritu mejor dispuesto. Agotar la más prudente de las paciencias.
Se pueden inventar cosas para hacer, pero si el cuerpo no acompaña, en algún
momento los recursos y la imaginación también empalidecen. Incluso para
escribir. Hasta me estoy aburriendo de mi misma. Urge cambiar el escenario .
Aunque sea ir hasta la esquina o caminar unas cuadras hacia la plaza y ver con
qué me encuentro. Tal vez en el camino me cruce con un marroquí con turbante
ceñido. O una mujer oriental con abrigo amarillo. ¿Y un perro desorientado
buscando hogar? Algo que me obligue a cambiar el discurso. Más que películas y
libros, es necesaria vida . Un mundo real para enriquecer el imaginario. Quiero
vida. Que fascine, que duela o que enrarezca. Quiero salir con mis amigas el
viernes. Al barcito nuevo de Palermo o de Devoto, no me acuerdo y es lo mismo. Volver al teatro del millón de sueños a ver
qué tan bueno es lo que hizo el Brad Pitt argento . Dicen que es excelente . ¿Me
voy a tener que desdecir? ¿Que se tenga un talento extraordinario , se sepa
usar y los demás lo noten….justifica la soberbia y el maltrato a los demás? No,
no me desdigo. Quiero ir al teatro y fríamente decir “Felicitaciones, se vio
bien”, en el mejor de los casos. O irme en el medio de la función porque no me
gusta como trata los temas que trata: lo vergonzoso, lo prohibido, la guerra,
el odio, el amor, el sexo, lo que mata, lo que da vida….¿No es muy presuntuoso
para una sola obra? Quiero vida. Brazos que no se cansen de apretar nubes y
sueños. Gente. Percheros repletos de
tutús ornamentados. Quiero nenas para vestir. Con sus muñecas y cuentos. Quiero
hacer, dar y derrochar. Más vida. Esperanzas y amor de diez mil maneras.
lunes, 11 de julio de 2016
Algún día
Voy a tener que empezar de
nuevo. Mejor dicho, empezar distinto.
Armar el rompecabezas. Elaborar un
producto nuevo. Por no decir un corazón nuevo, aunque en literatura y en la
imaginación, todo es posible. Algo diferente, novedoso. Siempre suena bien una nueva historia, un nuevo
cuento. Un cuadernito nuevo para escribir . Como cambiar la escenografía, las cortinas de la casa, los sillones de
lugar, la pintura de los muebles…En realidad es casi todo el mismo material,
pero dispuesto de otra manera o visto desde otro ángulo. El reposo y la
quietud vienen bien para dilucidar lo que no es tan obvio. Sacar definitivamente
lo que no encuentra lugar y establecer los dos o tres o cuatro pilares
fundamentales sobre los que quiero construir. Me gustan los buenos guiones, los
agradables de leer, que se pueden disfrutar. Cada uno va escribiendo el suyo.
Por momentos la historia se puede ir a la banquina o a una calle cerrada. Pero
siempre se está a tiempo de volver a reescribirlo, si se sabe que es lo que se
quiere contar.
Voy a tener que decidir de todos
mis intereses , a que realmente le voy a dedicar mi tiempo y mi amor. De todo
el trabajo atrasado, cuál voy a elegir, cuál vale más el esfuerzo y la
dedicación. Diseñar y confeccionar el
tutú para la muestra de fin de año del teatro. Armar el corsette con esa tela de
brocato rosa glorioso que encontré en una esquina perdida en la calle Lacroze. Algún
día más bien próximo, voy a tener que ocuparme de diseñar el vestuario para la nueva ópera,
"Carmen". Dejar ir a Dina y Sam de"Trouble in Tahiti", personajes que tanto amé pero que esta vez no
fueron para mí. Cuesta un poco (o bastante) soltar personajes que uno amó. Que
impregnaron con su magia e hicieron crecer ¿A quién le gusta desprenderse de lo
bello y de aquello que dio alegrías? Pero una vez que se asume y se hace, se
resuelve para siempre. Esa Dina y ese
Sam de mayo del 2016, no vuelven. Debe ser por eso que costó tanto. Nadie se vuelve a bañar dos veces en el mismo río.
Voy a tener que salir al mundo de
nuevo. Con otro aire. Con otra piel. Otros sueños. Con el mismo amor de siempre
que pongo en todas las cosas, solo que administrado de otra manera. Algo así.
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